¡Feminismo para TOD@S!

martes 19 de agosto de 2008

He aprendido a quererme...

Me considero feminista, y como tal, no pueden serme indiferentes este tipo de anuncios que apedrean las mentes de niñas, chicas y mujeres cada día unas 10 o 15 meses. Ayer, visitando fotologs de mis amigos tuve el enésimo choque con uno de estos anuncios de belleza artificial. Sin que yo lo quisiera me apareció una publicidad de este tipo. No era spam, ya que no había la posibilidad de cerrarlo, aparecía fijo, inamovible, para que la mirada de miles de chicas se fijaran en este y les hiciera creer como de malo es su cuerpo, y que tenían la felicidad a un clic de distancia.

Tenemos un reto: Verte sonreír y mira si son buenas personas, que te ponen a un clic la opción de pedir una cita con esta joya de cirujanos que te proporcionan ese cuerpo que te han metido en la cabeza que debes tener.

A todos estos que se empeñan en decirme como ha de ser mi cuerpo les diría:


Por favor, (ante todo educación)


  • Dejen de bombardearme con su publicidad engañosa, diciéndome como debo ser feliz.

Sé muy bien lo que me hace ser feliz y que rajen mi cuerpo o que me inyecten silicona no es una de mis prioridades en esta vida.

  • Dejen de decirme que para ser feliz necesito cambiar mi cuerpo,

Me gusta mi cuerpo, y lo más importante, encanta a mi pareja… no necesito pechos de plástico para sentirme mejor.

  • Dejen de hacerme creer que tengo impurezas en mi piel que debo eliminar.

Mi piel es como la de cualquier chica de mi edad…mi piel transpira como todas.

  • Dejen de meterme en la cabeza que sin un par de pechos bien puestos no soy una chica de verdad,

Mis pechos son bonitos no necesitan ser aumentados y me considero muy mujer.

  • Dejen de hacerme creer que las curvas de mi cuerpo son horribles y que debería ser como un palo,

Me gustan las curvas de mi cuerpo, los palos que desfilan en las pasarelas hacen que no me identifique con ellas y por lo tanto cambie de canal.

  • Dejen de decirme que a una mujer sólo se la valora por su físico,

Considero que soy mucho más aparte de una cara o un cuerpo bonito, soy una persona con la que se puede hablar y que aspira a ser algo en la vida, entre otras muchas cosas que jamás entenderíais.

  • Dejen de hacerme creer que un escote es el mayor reclamo para un programa de televisión.

No tengo escote, pero jamás lo usaría para ser admirada por los demás seres humanos.

  • Dejen de mostrarme que mi cara merece ser escondida con la pintura de un maquillaje carísimo.

Jamás esconderé mi cara bajo maquillaje que muestre un rostro artificial, el original es mucho mejor que la pintura.



Parece fácil responder tan directa y secamente a cada uno de los bombardeos a los que somos sometidas las chicas. No todas tenemos la misma capacidad. Yo misma he llegado a preguntarme si mi cuerpo es tan horrible al parecerse tan poco al que aparece en la televisión, el que promete hacerme feliz y sentirme bien conmigo misma. Yo misma he llegado a creer que unos pechos mayores gustarían más a mi pareja. También he llegado a creer que con una talla menos de pantalón estaría más guapa, o que las curvas de mi cuerpo son más molestas que bonitas. He llegado a pensar que necesito ser más alta para ser más estilizada y que necesito llevar tacones para parecerlo. Que mis muslos están fofos y que necesito hacer deporte. He llegado a preguntarme si de verdad es tan importante el físico en las mujeres como nos hacen creer.


Es tan fácil caer en la trampa… son tantos y tan originales todos los anuncios a los que somos sometidas. Pero lo pienso, pienso fríamente en todo eso y acto seguido me respondo que yo, y cada una de las chicas que se lo propongan, valemos mucho más de lo que nos hacen creer. Somos preciosas con nuestras curvas y no necesitamos una talla menos de pantalón para ser felices. Lo que de verdad nos hace felices es tener a quien nos ama cerca, y que éste/a nos haga sentir especiales y únicas. Valemos mucho más que la imagen de un cuerpo increíblemente retocado de una mujer que ni siquiera existe, somos personas inteligentes, culturizadas… y que nuestra finalidad no es vivir del cuerpo, sino de la mente.


Por eso yo ahora digo NO.


No caeré en vuestra trampa, me quiero y me quieren demasiado como para denigrarme y creerme de verdad que no valgo nada sin un cuerpo bonito. No quiero maquillarme ni ponerme cremas que enmascaren mi rostro, cuando sea vieja echaré de menos mi acné juvenil. No quiero operar mi cuerpo ni introducirme prótesis de plástico. No me gustan los zapatos de tacón, mido 1’65 y nunca podré ser modelo, pero nadie me prohíbe desfilar en mi casa. Gasto una talla 38 y no me gustaría tener que embutirme en una 36, pues significaría que he adelgazado demasiado. Mis curvas son bonitas, por lo menos puedo diferenciar mi cintura de mis caderas, lo recto es monótono y aburrido. Me gustan mis muslos existentes, así hay donde agarrarse.




Ahora… hay una batalla que sí habéis ganado.


Habéis conseguido que me depile cada vez que quiero ir a la playa, a la piscina, o sencillamente cuando quiero ponerme pantalones cortos. Habéis conseguido hacerme creer que el vello femenino es horrible y que dejarlo a la luz del sol es incluso de falta de higiene. Habéis conseguido que me crea que unas piernas suaves y bronceadas son el sueño de cualquier hombre. Habéis conseguido que si tengo vello en las piernas me ponga pantalón largo en vez de corto, que decline la opción de ir a la piscina o a la playa porque me da vergüenza enseñar mis piernas, mis ingles o mis axilas. Habéis hecho que directamente asocie el hecho de ser mujer a depilarme. Habéis hecho negocio con cuchillas de afeitar (Venus, porque somos “Diosas”, ese anuncio en que nos dice "imagina un mundo diseñado para nosotras" y aparece un coche con decenas de cajones abiertos con diversos maquillajes, y una mujer maquillándose en el coche), ceras frías, ceras calientes… Miles de millones de mujeres se han creído, como yo, que el vello femenino es horrible, que merece ser arrancado, a veces dejando pequeños puntitos de sangre. Miles de millones de mujeres, a veces niñas, ya hacemos este acto con normalidad, sin ni siquiera pararnos a pensar porque. ¿Es feo?, ¿es antihigiénico… ?¿pero porque? En un hombre no lo es, ¿porque en una mujer si?.


Lo habéis conseguido, enhorabuena.



Pero no más, de mi, no conseguiréis nada más.

He aprendido a quererme.


Lo siento, pero me quiero.


¿Es grave doctor?

Mirad como sonrío, y que feliz que soy con mi pareja. Con mis muslos. Con mi diente torcido. Con mi cara sin maquillar, con mis curvas, con mi 38 y mi 1'65 m de altura... ahora eso si...
¡con las piernas depiladas!
No necesito cirugía para sonreír.


...----*----...


Alberto, gracias por hacerme creer que yo estoy por encima de todo esto, y que me quieres tal como soy, interior y exteriormente. Contigo ha sido mucho más fácil hacer oídos sordos a todo este tipo de ataques a mi persona. Sé que a veces pensabas que no servía de nada todo lo que me decías, pero de verdad... que me ha ayudado mucho para aprender a quererme y dejar que me quieras tal como soy.
Gracias de nuevo, ¡eres un solete! jeje.

4 Intervención/es:

esti dijo...

arribara un moment en el que els homes tambe arribaran a aquest punt.. ja han comensat amb els metrosexuals... juju

Arianna Bruguera dijo...

Esti però a mi aixó no em serveix d'excusa... Ho sento.

Arianna Bruguera dijo...

Ells tenen la opció de triar, si fer-ho o no. Nosaltres en canvi no, pel fet de ser dones i haver nascut en aquesta societat plena de prejudicis, s'asocia directament el fet de ser dona amb la necessitat vital de depilar-se. Ho sento, però no em sembla gens just!

esti dijo...

no he dic q sigui just ni res, he fet un comentari i punt, no he dit cap mentida no?